Si tu mano rozase mis ojos; y de ellos cayese una gota
que fuese a mojar tu boca, y ella despertara... y, otra vez, me besara...
justo como tú me besabas cuando aún nos quedaba piel...
Son ya demasiadas palabras, y todas saben amargas.
Me cuesta comprender... cómo te ahogaste en mis brazos
sin siquiera yo notarlo..
que abrazabas sin querer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario