martes, 20 de julio de 2010

Tardes de luz


Dormíamos el sueño del impaciente,
ése que tanto inventa y que nada abarca,
ése que somos alguna tarde de Sol
y nunca en tardes de luz..

Las tardes de luz las guardo bajo las piernas,
entre mis faldas.
Dame, si tienes frío, una voz de auxilio;
dame... si el tiempo es polvo y el aire espeso...
sin más valor que el que alcances a inspirar...
Dame la voz de siempre,
la que oscuras veces me suena a nunca,
la que tantas otras derrama suerte.
Dame...

Partículas incandescentes brotarán de mi vientre,
bajarán por mis sombras,
treparán por mis trompas,
sembrarán en mis huellas rojas
AGUA...

Inunda mis tardes de sed



jueves, 8 de julio de 2010

Un instante...




Sentada al extremo de mi cama,
valorado el terreno,
removías el Sol con pies alternos
celosa de mi atención.
Trenzabas un par de rayos..
te acomodaste en ellos.

Tu mirada blanca abrazándome de frente..
"¿qué tal fue vivir sin mis dedos,
mi calor entre tus almas?".
Tan largas fueron tus palabras
que me pareció respirarte un momento.

miércoles, 7 de julio de 2010

Soy

Extrañas palabras escupían mis ojos,
extrañas entrañas oscuras que no me pertenecen.

Suerte que has huido de mí,
mi extraño yo desalmado, abotargado;
suerte que has sido sólo un traje de los domingos
y nunca mi piel, valiente intruso desahuciado.

Suertesuertesuerte,
que te contoneas caprichosa,
suertesuertesuerte,
nunca te pierdas de mi sombra.

martes, 6 de julio de 2010

Despiertan mis labios, beben tanta luz...
A salvo de mí misma, ya pasó la tormenta
y tengo sed de vida... otra vez.