Extrañas palabras escupían mis ojos,
extrañas entrañas oscuras que no me pertenecen.
Suerte que has huido de mí,
mi extraño yo desalmado, abotargado;
suerte que has sido sólo un traje de los domingos
y nunca mi piel, valiente intruso desahuciado.
Suertesuertesuerte,
que te contoneas caprichosa,
suertesuertesuerte,
nunca te pierdas de mi sombra.
lucky,lucky,lucky
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besosssss!!!