El fin de la desazón ha llegado, el fin de la sinrazón.
Llegas cargado de razones, sin ninguna pregunta.
Bendito aire de verano que eleva pensamientos y resuelve condiciones.
Llegas a llorarme las pestañas...
Tanto amor después de la muerte,
tantas palabras,
tantas tonadas salvajes,
tanta alma en el papel.
"Vengo a salvarte, mujer de agua"
"Vengo a llevarme el blanco de tus pensamientos, a abrir la puerta de los deseos."
Y la lengua desató la tormenta, la lluvia y cada color después... La Calma.
La Calma de saber que sigo en el camino. Mi Camino. El único que sé.
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