Cómo pasan las horas cazando mandarinas...
envuelta en el final de tu olor recién aprendido,
acogida en un refugio construido, reconstruido... y ahora vacío, deconstruido,
me visto de sábanas rojas y anudo con fuerza cada una de tus respiraciones, palpitaciones...
a las venas que tanto te cantan, que vienen desnudas, descalzas...
a las venas azules, a las venas rescatadas
a las venas sedientas, venas hechizadas....
Hoy tu voz exprimida vino a besar mi cintura, ¿no te lo dijo? ¿no lo sabes?
Hoy tu voz exprimida vino a llenarme, con sus dedos, de mandarinas...
Hoy tu voz exprimida suena anaranjada y lejana... inevitablemente retenida...
Hoy mi voz violeta, contenida... recuerda la tortura consentida
al borde de mi cama, d e s c o m p r i m i d a..................
Te me antojas naranja y derretida...
No hay comentarios:
Publicar un comentario