Sentada al extremo de mi cama,
valorado el terreno,
removías el Sol con pies alternos
celosa de mi atención.
Trenzabas un par de rayos..
te acomodaste en ellos.
Tu mirada blanca abrazándome de frente..
"¿qué tal fue vivir sin mis dedos,
mi calor entre tus almas?".
Tan largas fueron tus palabras
que me pareció respirarte un momento.
... t.s.
ResponderEliminar