miércoles, 20 de marzo de 2013

Mi Pequeña Inalcanzable

Mírame y escucha atenta: no voy a dejar que entres en mí.

Deja el camino y date cuenta que no permitiré que pases de aquí.
De esta línea acartonada que separa un sueño a la deriva
de lo que me abofetea de vida.
Que no volveré a pensar en ti.
Al menos no así.

Que me haces daño y no me quejo.
Que me dueles y me dejo.
Que me abres las heridas, las retuerces y ya no curan.
Que me estoy haciendo vieja y no aprendo que sentir no es esto...
no así.

Pensar en poemas sin destino,
lanzar palabras que se pierden en el camino.

Que no voy a cantarte más en silencio.
Que no voy a buscarte más entre los huecos
del jersey que dejaste a 13 centímetros de mí,
antes de marchar de aquí.

13 es el número de tu buena suerte,
13 es el número de esta condena oportunista que llega tarde,
y se aferra a lo que queda de cuento dentro de mí.

Ahora párate y escucha lo que voy a decirte.
Hoy me he vuelto valiente, de repente.
Ya ves que ni yo misma me conozco,
no sé cómo llegué hasta aquí.
No... no te retendré mucho tiempo,
sólo escucha lo que tengo que decir.

Se me ha parado el alma,
están fallando mis alas,
se me ha perdido el hilo,
y estoy agotada de enterrar palabras.

Mi pequeña inalcanzable,
me estoy rompiendo de tanto estirar para llegar a ti.

Esto es lo que pasa.

Ahora vete.
No puedo dejar que entres en mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario