No hay duda; No es ella.
Y, sin embargo, duele como si fuese más ella que nunca,
como si fuera la ella definitiva.
La que tus arrugas esperan desde que amaste a la primera ella a escondidas
y esta lucha fuese la última,
la que cierra el ciclo de desencanto que baila entre tus tobillos agotados.
Sabes que no es ella con la misma fuerza que ruegas que sea ella...
por fin...
"Que sea ella."
Caminas hacia sus ojos con la absurda esperanza
de poder arañarle la vida que sueñas,
darle aire y luz.
Derretir la cáscara hecha de días y llagas.
Aterrizar por fin en las entrañas
y encontrar dormido aquel sueño infantil:
"Eres mi princesa azul, porque yo soy tu princesa rosa."
Y todos tan felices,
comiendo pájaros que salen de nuestras cabezas
en un mundo de colorines colorados adornado con todas las canciones
que, sin conocerte, te he cantado.
No es ella.
Y ahora la besas con la misma piel con la que necesitas que lo sea.
Es una ella
a la que ni siquiera conoces,
a la que ni siquiera preguntas.
"Sólo sé lo que quiero que seas."
martes, 16 de abril de 2013
martes, 26 de marzo de 2013
NEGRO
Tus ojos se hacen grandes cuando hablas.
Se hinchan, se expanden,
se inflaman reteniendo todo el agua que contienen tus palabras.
No saben nadar.
Tus ojos se mojan como lo hacen las esponjas.
Se cargan, se empapan,
te preparan para brillar con más fuerza al final de esta escapada.
Imposible derramar más alma sin llorar una sola gota de mar.
Se hinchan, se expanden,
se inflaman reteniendo todo el agua que contienen tus palabras.
No saben nadar.
Tus ojos se mojan como lo hacen las esponjas.
Se cargan, se empapan,
te preparan para brillar con más fuerza al final de esta escapada.
Imposible derramar más alma sin llorar una sola gota de mar.
miércoles, 20 de marzo de 2013
Mi Pequeña Inalcanzable
Mírame y escucha atenta: no voy a dejar que entres en mí.
Deja el camino y date cuenta que no permitiré que pases de aquí.
De esta línea acartonada que separa un sueño a la deriva
de lo que me abofetea de vida.
Que no volveré a pensar en ti.
Al menos no así.
Que me haces daño y no me quejo.
Que me dueles y me dejo.
Que me abres las heridas, las retuerces y ya no curan.
Que me estoy haciendo vieja y no aprendo que sentir no es esto...
no así.
Pensar en poemas sin destino,
lanzar palabras que se pierden en el camino.
Que no voy a cantarte más en silencio.
Que no voy a buscarte más entre los huecos
del jersey que dejaste a 13 centímetros de mí,
antes de marchar de aquí.
13 es el número de tu buena suerte,
13 es el número de esta condena oportunista que llega tarde,
y se aferra a lo que queda de cuento dentro de mí.
Ahora párate y escucha lo que voy a decirte.
Hoy me he vuelto valiente, de repente.
Ya ves que ni yo misma me conozco,
no sé cómo llegué hasta aquí.
No... no te retendré mucho tiempo,
sólo escucha lo que tengo que decir.
Se me ha parado el alma,
están fallando mis alas,
se me ha perdido el hilo,
y estoy agotada de enterrar palabras.
Mi pequeña inalcanzable,
me estoy rompiendo de tanto estirar para llegar a ti.
Esto es lo que pasa.
Ahora vete.
No puedo dejar que entres en mí.
Deja el camino y date cuenta que no permitiré que pases de aquí.
De esta línea acartonada que separa un sueño a la deriva
de lo que me abofetea de vida.
Que no volveré a pensar en ti.
Al menos no así.
Que me haces daño y no me quejo.
Que me dueles y me dejo.
Que me abres las heridas, las retuerces y ya no curan.
Que me estoy haciendo vieja y no aprendo que sentir no es esto...
no así.
Pensar en poemas sin destino,
lanzar palabras que se pierden en el camino.
Que no voy a cantarte más en silencio.
Que no voy a buscarte más entre los huecos
del jersey que dejaste a 13 centímetros de mí,
antes de marchar de aquí.
13 es el número de tu buena suerte,
13 es el número de esta condena oportunista que llega tarde,
y se aferra a lo que queda de cuento dentro de mí.
Ahora párate y escucha lo que voy a decirte.
Hoy me he vuelto valiente, de repente.
Ya ves que ni yo misma me conozco,
no sé cómo llegué hasta aquí.
No... no te retendré mucho tiempo,
sólo escucha lo que tengo que decir.
Se me ha parado el alma,
están fallando mis alas,
se me ha perdido el hilo,
y estoy agotada de enterrar palabras.
Mi pequeña inalcanzable,
me estoy rompiendo de tanto estirar para llegar a ti.
Esto es lo que pasa.
Ahora vete.
No puedo dejar que entres en mí.
lunes, 18 de marzo de 2013
viernes, 15 de marzo de 2013
martes, 5 de marzo de 2013
HABITACIÓN. INT. DÍA
Luz de día, diez de la mañana.
Tú y yo. 2 metros de suelo.
Madrid que aún bosteza,
el aire que se cuela en tus huecos.
Hablas de vida y de sueños,
sonríes después.
De monotonía y desencuentros,
y vuelves a beber.
Se hace intenso un hilo de Sol,
tú te preocupas por tu cabello.
Me remueves revuelta y despeinada
.
.
.
y
nunca
llegarás
a
saberlo.
Tú y yo. 2 metros de suelo.
Madrid que aún bosteza,
el aire que se cuela en tus huecos.
Hablas de vida y de sueños,
sonríes después.
De monotonía y desencuentros,
y vuelves a beber.
Se hace intenso un hilo de Sol,
tú te preocupas por tu cabello.
Me remueves revuelta y despeinada
.
.
.
y
nunca
llegarás
a
saberlo.
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